.
.

Hola Panamá 103.1 FM – Música de Todos los Tiempos

.

El islandés que canta vallenato


“Me siento joven con ganas del mundo para emprender, un nuevo sueño que liberte todo el dolor, hay ilusiones que allí deben permanecer, todavía no lo ha dicho todo mi corazón”, cantaba Diomedes Díaz en una de las estrofas de ‘La suerte está echada’, la misma estrofa que canta ahora Snorri. El sentimiento le ha obligado a cerrar sus ojos azules intensos, canta con un español extranjerizado. Todavía no me explico cómo es que él se enamoró del vallenato en el otro lado del mundo: la República de Islandia.

“Yo pensaba: ¡Dios mío, qué poesía! – me dice–”.

Mientras Snorri Eldjárn Hauksson me cuenta que esa canción es especial para él, yo pienso que me parece increíble que él pueda cantar tan fluidamente vallenato y yo no atine a pronunciar bien su nombre… Me reincorporo a la entrevista y pregunto qué tiene de especial ‘La suerte está echada’. Él me explica que precisamente con ese tema, hace unos tres meses, su nombre le dio la vuelta al mundo gracias a un video publicado en su cuenta de Facebook. Allí, luego de un ‘particular’ intro,  Snorri deleita a los internautas con su versión acústica de ‘La suerte está echada’.

Desde entonces su vida cambió -y su nombre también-, el mundo dejó de conocerlo como Snorri Eldjárn para llamarlo ‘El islandés del vallenato’. El 31 de enero pasado cambió el frío y la tranquilidad de Islandia para iniciar su gira musical por varias ciudades de Colombia.

Creo que en este punto ustedes se preguntarán lo mismo que yoantes de conocer a Snorri: ¿cómo llega un islandés a cantar vallenato?

El origen de todo

Todo comenzó en enero de 2016, cuando este islandés de 1,95 metros de estatura llegó desde Dalvík  (pueblo pesquero de la región de Norðurland Eystra) a Colombia, más específicamente a Cartagena, buscando aprender “el idioma del amor”, como le dice al español. Fue una tarea difícil, pero escuchar las interpretaciones de Diomedes Díaz hizo más rápido su aprendizaje.

“Primero yo llegué hace dos años y me enamoré de la cultura y de la gente, del ambiente, escuché mucho vallenato en todos lados, pero mi español no era tan bueno, entonces no podía entender. De vuelta a Islandia, vi el video de una amiga cartagenera y escuché ‘La suerte está echada’, de Diomedes Díaz, pero no podía entender la poesía. Pregunté quién era, cuál era el artista, el género y el resto es historia luego de escuchar tantas canciones y yo empecé tratar de entender cada letra”.

Mientras descifraba cada letra, crecía su interés y su amor por el género, así que no dejó pasar mucho tiempo y en octubre del año pasado volvió a Cartagena dispuesto a entender a fondo nuestra cultura. “En mis últimos días canté ‘Tú eres la reina’ a una niña de la casa. Mi mamá de Colombia, donde vivía mis primeros tres meses en Cartagena, me grabó y publicó el video en Facebook, una página lo replicó con el intro: ‘Cuando un gringo canta vallenato mejor que un costeño’. Mucha gente comenzó a agregarme y entonces decidí aprovechar y me animé a publicar mis videos”.

Fueron las redes sociales como Facebook e Instagram las encargadas de correr la voz gracias a su interpretación de temas como ‘Sin medir distancias’, ‘Tú eres la reina’, ‘La suerte está echada’, entre otros. Un islandés por primera vez cantaba vallenato y las reacciones no se hicieron esperar, llegaron entrevistas, propuestas y en menos de tres meses empezó una maratónica gira de conciertos en Colombia, para la que ni él mismo estaba preparado.

“Yo estaba un poquito nervioso de publicar mis videos pero la respuesta de la gente fue increíble, han sido simpáticos, agradecidos, amables. Nunca imaginé que cuando publicara mis videos todo se iba a dar así, si alguien me hubiera dicho ‘tú vas a hacer una gira en Colombia en tres meses’, yo le hubiera dicho: ¡Tú estás loco!”.

Su vida en Islandia

En su natal Dalvík, donde la población no supera los tres mil habitantes, la música fue siempre su mejor compañía. Apenas tenía cinco años cuando subió por primera vez a cantar a la tarima de su colegio, y hasta se animó a presentarse en el concurso de talento ‘Islandia Got Talent’, en 2014.

Pero su sueño de ser cantante se vio opacado porque no encontraba un género en el cual sentirse a gusto, y como de algo hay que vivir, se dedicó a exportar pescado, como la mayoría de sus coterráneos.

“Yo había dejado mis sueños de ser un cantante, porque no encontré una forma que me gustara, en Islandia hay mucho rap, hip hop, esos géneros no me gustan tanto, hay canciones con letras muy buenas pero yo creo que la música está perdiendo la poesía, las buenas letras”.

Cumpliendo su sueño

Al recibir la propuesta de hacer una gira de conciertos por Colombia, sus amigos y familiares creyeron que se había vuelto loco. “Ellos dijeron: ‘Tú has hablado español por cuatro meses y estás publicando canciones de un género que es muy sagrado en un país que tú no conoces tanto’”, pero como hay que mostrar coraje para disfrutar la vida de verdad, Snorri siguió su instinto y se lanzó a esta aventura sin pensarlo.

A sus 27 años, ‘El islandés del vallenato’ ha recorrido Bogotá, Barranquilla, Santa Marta, Valledupar, Medellín y, por supuesto, Cartagena, junto al acordeonero ‘Pipe’ Mendoza, interpretando temas de Poncho Zuleta, Martín Elías, Silvestre Dangond, Jorge Oñate y su inspirador, Diomedes Díaz. La acogida ha sido tal que sus presentaciones se han multiplicado y las ocho que tenía inicialmente previstas doblaron su número.

“Siempre que yo estoy cantándole a la gente, no quiero bajarme del escenario, no importa dónde estemos cantando, la gente grita: otra, otra y yo siempre estoy buscando cantar otra vez”.

Snorri buscaba en la música la forma de transmitir sentimientos a la gente, compartir sus historias, y tal parece que por fin encontró el género perfecto. Conocer la “música sagrada”, como llama al vallenato, le dio una nueva vida, en la que solo es capaz de interpretar canciones de vallenato, también actúa y vive como si realmente fuese costeño, ahora su propósito es producir canciones propias y seguir siendo una especie de embajador mundial de esa poesía llamada vallenato… Y, a propósito: ¿cómo se dirá vallenato en islandés?

Desde entonces su vida cambió -y su nombre también-, el mundo dejó de conocerlo como Snorri Eldjárn para llamarlo ‘El islandés del vallenato’. El 31 de enero pasado cambió el frío y la tranquilidad de Islandia para iniciar su gira musical por varias ciudades de Colombia.

Creo que en este punto ustedes se preguntarán lo mismo que yoantes de conocer a Snorri: ¿cómo llega un islandés a cantar vallenato?

El origen de todo

Todo comenzó en enero de 2016, cuando este islandés de 1,95 metros de estatura llegó desde Dalvík  (pueblo pesquero de la región de Norðurland Eystra) a Colombia, más específicamente a Cartagena, buscando aprender “el idioma del amor”, como le dice al español. Fue una tarea difícil, pero escuchar las interpretaciones de Diomedes Díaz hizo más rápido su aprendizaje.

“Primero yo llegué hace dos años y me enamoré de la cultura y de la gente, del ambiente, escuché mucho vallenato en todos lados, pero mi español no era tan bueno, entonces no podía entender. De vuelta a Islandia, vi el video de una amiga cartagenera y escuché ‘La suerte está echada’, de Diomedes Díaz, pero no podía entender la poesía. Pregunté quién era, cuál era el artista, el género y el resto es historia luego de escuchar tantas canciones y yo empecé tratar de entender cada letra”.

Mientras descifraba cada letra, crecía su interés y su amor por el género, así que no dejó pasar mucho tiempo y en octubre del año pasado volvió a Cartagena dispuesto a entender a fondo nuestra cultura. “En mis últimos días canté ‘Tú eres la reina’ a una niña de la casa. Mi mamá de Colombia, donde vivía mis primeros tres meses en Cartagena, me grabó y publicó el video en Facebook, una página lo replicó con el intro: ‘Cuando un gringo canta vallenato mejor que un costeño’. Mucha gente comenzó a agregarme y entonces decidí aprovechar y me animé a publicar mis videos”.

Fueron las redes sociales como Facebook e Instagram las encargadas de correr la voz gracias a su interpretación de temas como ‘Sin medir distancias’, ‘Tú eres la reina’, ‘La suerte está echada’, entre otros. Un islandés por primera vez cantaba vallenato y las reacciones no se hicieron esperar, llegaron entrevistas, propuestas y en menos de tres meses empezó una maratónica gira de conciertos en Colombia, para la que ni él mismo estaba preparado.

“Yo estaba un poquito nervioso de publicar mis videos pero la respuesta de la gente fue increíble, han sido simpáticos, agradecidos, amables. Nunca imaginé que cuando publicara mis videos todo se iba a dar así, si alguien me hubiera dicho ‘tú vas a hacer una gira en Colombia en tres meses’, yo le hubiera dicho: ¡Tú estás loco!”.

Su vida en Islandia

En su natal Dalvík, donde la población no supera los tres mil habitantes, la música fue siempre su mejor compañía. Apenas tenía cinco años cuando subió por primera vez a cantar a la tarima de su colegio, y hasta se animó a presentarse en el concurso de talento ‘Islandia Got Talent’, en 2014.

Pero su sueño de ser cantante se vio opacado porque no encontraba un género en el cual sentirse a gusto, y como de algo hay que vivir, se dedicó a exportar pescado, como la mayoría de sus coterráneos.

“Yo había dejado mis sueños de ser un cantante, porque no encontré una forma que me gustara, en Islandia hay mucho rap, hip hop, esos géneros no me gustan tanto, hay canciones con letras muy buenas pero yo creo que la música está perdiendo la poesía, las buenas letras”.

Cumpliendo su sueño

Al recibir la propuesta de hacer una gira de conciertos por Colombia, sus amigos y familiares creyeron que se había vuelto loco. “Ellos dijeron: ‘Tú has hablado español por cuatro meses y estás publicando canciones de un género que es muy sagrado en un país que tú no conoces tanto’”, pero como hay que mostrar coraje para disfrutar la vida de verdad, Snorri siguió su instinto y se lanzó a esta aventura sin pensarlo.

A sus 27 años, ‘El islandés del vallenato’ ha recorrido Bogotá, Barranquilla, Santa Marta, Valledupar, Medellín y, por supuesto, Cartagena, junto al acordeonero ‘Pipe’ Mendoza, interpretando temas de Poncho Zuleta, Martín Elías, Silvestre Dangond, Jorge Oñate y su inspirador, Diomedes Díaz. La acogida ha sido tal que sus presentaciones se han multiplicado y las ocho que tenía inicialmente previstas doblaron su número.

“Siempre que yo estoy cantándole a la gente, no quiero bajarme del escenario, no importa dónde estemos cantando, la gente grita: otra, otra y yo siempre estoy buscando cantar otra vez”.

Snorri buscaba en la música la forma de transmitir sentimientos a la gente, compartir sus historias, y tal parece que por fin encontró el género perfecto. Conocer la “música sagrada”, como llama al vallenato, le dio una nueva vida, en la que solo es capaz de interpretar canciones de vallenato, también actúa y vive como si realmente fuese costeño, ahora su propósito es producir canciones propias y seguir siendo una especie de embajador mundial de esa poesía llamada vallenato… Y, a propósito: ¿cómo se dirá vallenato en islandés?