.
.

Hola Panamá 103.1 FM – Música de Todos los Tiempos

.

Sin pasillo en el Clásico, pero con fiesta


No habrá pasillo del Barça a los hexacampeones del mundo en el clásico del próximo sábado ( 13.00 horas), pero sí habrá fiesta en el Bernabéu antes del partido. El Real Madrid ofrecerá a su afición el título conquistado ante Gremio el sábado pasado en Abu Dabi. Será un acto sencillo, pero que los jugadores del Barcelona vivirán en primer plano. No habrá pasillo, pero sí fiesta.

Será un acto sencillo, similar al que tuvo lugar, también en el Bernabéu, el 10 de enero de 2015, en el primer partido jugado por los blancos tras la conquista del cuarto Mundial de Clubes (ante San Lorenzo, en Marrakech). En aquella ocasión fue Iker Casillas el que ofició de maestro de ceremonias. El sábado será Sergio Ramos el encargado de hacer los honores. Aunque a algunos aficionados no les gustan este tipo de actos porque consideran que afectan a la concentración de los jugadores antes de un partido de tanta trascendencia como el del sábado, lo cierto es que el último precedente en Chamartín es alentador.

El pasado 9 de diciembre, Cristiano ofrecía a su afición el quinto Balón de Oroen su palmarés. El festejo precedió a una de las actuaciones más convincentes del Madrid en lo que va de curso, un contundente 5-0 en apenas 45 minutos al Sevilla.

Comida de Navidad

El Real Madrid recupera la normalidad institucional tras la conquista del Mundial de Clubes en Abu Dabi. Ayer tuvo lugar la tradicional comida de Navidad con las plantillas profesionales del club (fútbol y baloncesto), en el segundo de los días días libres concedidos por Zidane a la plantilla tras el éxito ante Gremio. En el almuerzo se repasaron las trayectorias de ambos equipos en el año que está a punto de terminar y se brindó por futuros éxitos en 2018.

El ambiente fue contenido, tanto como la celebración del título por parte de los futbolistas madridistas en el vestuario local del estadio Jeque Zayed. Hasta Abu Dabi viajaron con el resto del equipaje blanco 24 botellas de champán para brindar por un posible éxito. Sólo se abrió una, de forma casi protocolaria, para hacerse las fotos de rigor. Las otras 23 se quedaron en Abu Dabi, como recuerdo del paso del Madrid por tierras de Oriente Medio.